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Resguardo de embarcaciones en temporada de huracanes

Resguardo de embarcaciones en temporada de huracanes

Los huracanes representan una amenaza significativa para las embarcaciones de recreo debido a su capacidad para generar condiciones meteorológicas extremadamente adversas. Los vientos huracanados pueden alcanzar velocidades superiores a los 250 km/h, lo que provoca olas gigantescas y corrientes marinas muy fuertes. Estas condiciones no solo dificultan la navegación, sino que también pueden causar daños severos a las embarcaciones, como la ruptura de amarres, volcaduras y colisiones contra otras estructuras u objetos flotantes. Además, la visibilidad reducida y las lluvias intensas complican aún más la maniobra y el control de las naves durante estos eventos.

Otro aspecto crítico es el impacto de las marejadas ciclónicas, que son incrementos súbitos y significativos del nivel del mar inducidos por los huracanes. Estas marejadas pueden inundar puertos, marinas y áreas costeras, llevando a que muchas embarcaciones queden a la deriva o se estrellen contra muelles y otras infraestructuras. La infraestructura portuaria también puede sufrir daños, complicando las labores de rescate y reparación post-huracán. Esto afecta no solo la seguridad de las embarcaciones y sus ocupantes, sino que también genera un impacto económico considerable en la industria del turismo y recreación marítima.

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Es fundamental conocer las mejores opciones para el resguardo de las embarcaciones en temporadas de huracanes o en alerta por presencia de estos. Las marinas y puertos protegidos son una de las opciones más seguras para resguardar embarcaciones durante un huracán. Marinas equipadas con estructuras de protección como rompeolas, diques y muelles robustos están diseñadas para ofrecer defensa adicional contra oleajes y vientos fuertes. Estos lugares son ideales porque proporcionan un entorno controlado y acceso a servicios de emergencia si es necesario. Los puertos naturales protegidos, como bahías y estuarios, también pueden ser adecuados, siempre y cuando las condiciones del fondo marino permitan un anclaje seguro y no haya riesgo de inundación. Otra opción efectiva es mover la embarcación a ríos y canales interiores. Estos cuerpos de agua, alejados de la costa y protegidos del mar abierto, ofrecen refugio adicional contra los embates del huracán. En algunas regiones, los manglares pueden proporcionar protección natural gracias a su capacidad para amortiguar el viento y las olas, lo que los convierte en un lugar ideal para amarrar las embarcaciones. Sin embargo, es fundamental asegurarse de que el área no sea propensa a inundaciones repentinas que podrían poner en peligro la embarcación.

Si es posible y hay suficiente tiempo, la opción más segura es sacar la embarcación del agua y resguardarla en un varadero o astillero. Estos lugares están equipados para manejar embarcaciones fuera del agua y pueden ofrecer una protección superior durante huracanes. Asegura la embarcación con soportes adecuados y amárrala firmemente al suelo para evitar desplazamientos causados por vientos fuertes. Si no es posible retirar la embarcación del agua, los muelles flotantes diseñados para subir y bajar con el nivel del agua pueden proporcionar cierta protección, especialmente en áreas sujetas a marejadas ciclónicas.

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Recomendaciones durante huracanes

  • Monitoreo constante del clima: Mantente informado sobre la evolución del huracán a través de fuentes oficiales y confiables. Los pronósticos y avisos tempranos pueden proporcionar el tiempo necesario para tomar decisiones acertadas.
  • Evacuar temprano: Si se emiten avisos de evacuación, sigue las indicaciones de las autoridades locales sin demora. La seguridad personal debe ser la prioridad.
  • Preparar un plan de emergencia: Ten un plan de acción claro para ti y tu tripulación, incluyendo rutas de evacuación, puntos de encuentro y un kit de emergencia con provisiones básicas.
  • Comunicación constante: Mantén una comunicación constante con las autoridades portuarias y otros navegantes. Utiliza radios VHF para obtener actualizaciones en tiempo real y para solicitar ayuda si es necesario.
  • Revisar y mantener el equipo de seguridad: Asegúrate de que todo el equipo de seguridad, como chalecos salvavidas, bengalas, y extintores, esté en buen estado y fácilmente accesible.
  • Documentación y seguros: Mantén toda la documentación de la embarcación en un lugar seguro y revisa tu póliza de seguro para entender la cobertura y los pasos a seguir en caso de daño.

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Resguardar las Embarcaciones para minimizar daños

  1. Amarre seguro: Asegura tu embarcación con amarres adicionales y revisa que todos los cabos estén en buen estado. Usa líneas de amarre más largas y cruza las líneas para mayor estabilidad.
  2. Retira y asegura equipos sueltos: Desmonta y guarda velas, botes auxiliares, toldos y cualquier equipo suelto que pueda ser arrastrado por el viento. Cierra y sella todas las escotillas y portillos.
  3. Buscar refugio adecuado: Si es posible, traslada la embarcación a un lugar seguro fuera del alcance del huracán, como un puerto interior o un amarradero designado para tormentas. Si esto no es posible, procura anclar en una bahía protegida y alejada de otras embarcaciones.
  4. Elevar la embarcación: Si tienes acceso a un elevador de embarcaciones o un varadero, considera sacar la embarcación del agua y asegurarla en tierra. Esto puede reducir significativamente el riesgo de daños por olas y marejadas ciclónicas.
  5. Protección de motores y sistemas eléctricos: Desconecta las baterías y asegúrate de que los motores estén bien protegidos contra la entrada de agua. Sellar las entradas de combustible y otros sistemas puede prevenir daños costosos.
  6. Refuerzos adicionales: Coloca refuerzos en las áreas más vulnerables de la embarcación, como las ventanas y puertas. Utiliza tablas de madera o protectores específicos para huracanes.
  7. Revisión post-huracán: Después del huracán, realiza una inspección detallada de la embarcación para identificar y reparar cualquier daño lo antes posible. Verifica también el estado del amarre y otros equipos de seguridad.

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Contactos de emergencia en caso de accidentes

  • Guardia Costera: La Guardia Costera es la principal autoridad para emergencias marítimas. Utiliza la radio VHF en el canal 16 (frecuencia internacional de socorro) para establecer comunicación y solicitar ayuda. También puedes contactarlos por teléfono si tienes acceso a una línea.
  • Autoridades Portuarias: Si estás en un puerto o marina, contacta a las autoridades portuarias locales. Ellos pueden coordinar esfuerzos de rescate y proporcionar información vital sobre refugios seguros y procedimientos de evacuación.
  • Servicios de Emergencia Locales: En caso de emergencias médicas o situaciones que requieran intervención inmediata, llama al número de emergencia local (como el 911 en muchos países).
  • Estaciones de Radio Marítimas: Utiliza las estaciones de radio marítimas para enviar un mensaje de emergencia. Ellos pueden retransmitir tu situación a las autoridades correspondientes y coordinar una respuesta.
  • Servicios de Rescate Marítimo: En algunos países, hay organizaciones dedicadas al rescate marítimo que pueden ayudar en la recuperación y reparación de embarcaciones dañadas.
  • Aseguradoras: Contacta a tu compañía de seguros lo antes posible para informar sobre los daños y comenzar el proceso de reclamación. Asegúrate de tener toda la documentación necesaria y fotos de los daños.
  • Servicios de salvamento y remolque: Si tu embarcación necesita ser remolcada o salvada, contacta a los servicios de salvamento marítimo. Ellos tienen el equipo y la experiencia necesarios para manejar estas situaciones de manera segura.

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